En estos días, nosé que hacer. Nosé si seguir, parar, llorar o dejarme llevar...
Si pudiera alguien darme una señal de lo que debo hacer, estoy TAN confundida. Un angel que me cuide, alguien que me tenga fé, un payaso que me saque una sonrisa, un deportista que me enseñe a jugar con la gente (como todos lo hacen conmigo), quisiera un profesor que me enseñe a vivir, un conductor para dirigirla, escenografía y vestuario para SIMULAR alguien que no soy. Cambiaría todo de mi vida, menos a los que me la dieron, y a los que siempre estuvieron en ella. Sino, no aceptaría el trato.