Alguien importante para mí me dijo que siempre hay preguntas, incógnitas... qué va a pasar, cómo, dónde, cómo voy a reaccionar frente a eso, etc. Pero esas preguntas verdaderamente no son las que más importan, lo que todo el mundo debería preguntarse es el por qué. Sinceramente no se sabe que va a pasar, pero sé por qué razón lo voy a hacer, sé perfectamente por qué lo hago, ya sea por una reacción del momento, ya sea por un sentimiento eterno hacia alguien, pero ese por qué es lo esencial en cada decisión que tomemos. Lo demás quedará en un segundo plano.