10 marzo, 2012

Ayudame, nada es imposible.
Ayer me pasó algo rarísimo, hasta lo llamaría una señal. Les cuento: Después de escribir sobre lo imposible (el jueves, en la entrada anterior), el viernes fuí al cole y entró al salón una persona, un profesor con aparente carácter como para dominar nuestro estudio o algo por el estilo. El asunto es que de lo primero que hablo fué sobre los sueños, que todo es posible, que cuando uno quiere algo, lo logra.
Sinceramente en estos días necesitaba escuchar algo así, más allá de que sé esas cosas en términos teóricos, a veces uno necesita sentirlo mas de cerca, y ayer me alegró escuchar eso. Fue una simple anécdota que les quería contar.
Buen fin de semana, besos!
Cecilia M-