10 abril, 2012

Hay cosas que nunca hay tiempo para decirlas, no alcanza un minuto ni años para decir cosas que no nos atrevemos a decir. Cosas que preferentemente elegimos decir después, y en ese después nos damos cuenta que es tarde, que en este ahora ya no hay tiempo para un después.
Ni después ni ningún sinónimo, sólo antónimos quedan ahora.
Cecilia M-