Ya terminaron cosas que al principio eran interminables, terminaron los días y días, 12 años, terminó el caminito que hacía, esas diez cuadras, terminaron las puertas que no cerraban, la cara de Justa y Teresita, terminaron las anécdotas, terminaron los actos, la escarapela, ese patio azul, terminaron las escaleras, los salones sin ventilador. Terminaron mis deseos de "promover" al siguiente año. Terminó mi "Buenos Días" a las 7.35 de la mañana, terminaron las sillas con clavos que rompen las medias, terminaron las rayuelas, la soga y las corridas en el patio chiquito. Terminaron las coronas y llaves en mis remeras, también los zapatos marrones. Terminó el ruido de rueditas de mochila, la colita del pelo, hasta mi campera de egresados. Terminaron los cantitos de bariloche, terminaron los insultos a humanidades. Terminaron los horarios de recreo, el timbre y las ganas de verlo a él en la ventana (igual lo voy a seguir viendo, porque es el amor de mi vida ♥). Terminaron los "una baldosa de distancia", también el dedito acusador marcando la lista, y luego el "Ramos, estudió para hoy?", aunque debo decir que nunca obtuvieron un no como respuesta. Terminaron los 15 de amigas, el "tía pochi", los horas libres, el metegol, el campito y el tinglado (luego, llamado gimnasio).
Millones de recuerdos y personas de ahí me llevo, ojalá que puedan seguir estando en mi vida hasta el final. Sé que de algo sirvió todo esto, sé que por alguna razón, todo lo que sucedió, por algo ocurrió. Es el momento de decir que no me arrepiento de nada, o tal vez de algunas cosas jajaj.
De ahora en más, quedo en manos del destino, aunque siempre estan las decisiones tomadas, los buenos gestos, las malas opciones, las malas rachas, la buena suerte, y no sé cuantas cosas más.
En fin, terminé la secundaria, creo que no queda mas por decir, confío en que, vos, querida vida, me esperes con un gran futuro, para cuando cierre la puerta, ya la estoy cerrando. Rezo por otra buena puerta la cual abrir.
Cecilia M-