¿Cómo puede una persona cambiar mi vida de un día para otro?, ¿cómo puede transformar la noche y hacerlo día en tan sólo un minuto?, ¿cómo puede meterse en mi alma, y sin heridas, dejarme sus huellas por siempre?, ¿cómo puede arrancar una parte de mí al irse?... ¿Cómo puede? es la pregunta, cómo puede?.
De vez en cuando deberíamos darles las gracias a esas personas que dejan un minuto de sus vidas de lado, para hacernos felices y cambiarnos la vida, que por supuesto no es poco cambiarnos la vida.
De hecho muchos pasamos la vida esperando un posible cierto cambio, y mientras lo esperamos, en cada minuto, vamos cambiando, mutándonos, transformándonos. Y aunque desde cierto punto de vista ya nacemos "siendo quiénes somos", hay muchas cosas que uno las elige con carrito de supermercado y todos los chiches. Me fuí por las ramas.
Cecilia M-