16 abril, 2012

Pensar que en meses empieza una nueva hoja en mi libro de vida, pensar que me tengo que volver una mujer en tan sólo unos meses. Ese "pensar" dá vueltas en mi cabeza sacando conclusiones de todo, de cado uno y todos los pensamientos que tengo ultimamente. Creo que a pesar de que cada acción que haga de ahora en más definirá mi futuro, también hay algo de suerte, algo de destino y algo de fé personal, de intuición, de "todo va a estar bien", no sé si me explico.
Aunque siempre hay un pero, y en este caso el pero viene de la mano de que soy insegura, y cada decisión mía, es porque la pensé muchas veces, la dí vueltas, la mire patas para arriba, la gire otra vez, ví su fachada, su interior, vi esa idea desde todos los aspectos posibles, y bueno, por fín me decido. Igual siempre me pasa lo mismo, uno se va a acostumbrando con el tiempo a ser uno mismo, a ser como es, a comprender nuestras propias reacciones, aunque siempre surge alguna palabrita, algún gesto, alguna reacción que ni nosotros esperabamos de nosotros mismos.
¿Te das cuenta que siempre hay algo que aprender, incluso de nuestra propia personalidad? Y nosotros pensando siempre en conocer aún más al otro.  Cecilia M-